Diferencia entre pilas recargables aa y aaa

Muchos preguntan por las diferencias entre las pilas recargables aa y aaa, siendo que esta nomenclatura surge en el año 1947 en el seno de ANSI (El Instituto Nacional de Estándares Estadounidense).

Se trata de un intento por clasificar los tipos de baterías usados para equipos pequeños, que en esa época correspondía sobre todo a pequeñas radios y juguetes con motores de servían para simular movimientos.

Vale decirse que las primeras pilas en surgir al mercado fueron las denominadas doble A (aa), para que posteriormente surgiese la siguiente denominación. Sobre ambos formatos de pilas, nos explayamos en las páginas a continuación de manera que sea fácil distinguir la diferencia entre pilas recargables aa y aaa.

Las pilas aa, primer formato estandarizado

Este tipo de pilas estaba en inicio desde finales de la década de los cuarenta en Estados Unidos, aunque sin una catalogación formal. Debido a que empezó a comercializarse de manera reiterada, resultó necesario darle un nombre. Es entonces cuando en 1947, como ya se mencionó antes, el ANSI le da el apelativa de pilas aa.

Se trata de un formato caracterizado por contar con forma cilíndrica y dimensiones de 50 mm de longitud y 14 mm de diámetro. Cuenta con una sola celda electroquímica. En su versión no recargable, rondan entre los 400 y 900 miliamperios por hora (mah). En cambio, si son manufacturadas en zinc-cloruro logran el tope de 1000-1500 mah.

En cuanto a su capacidad, sucede que sin ser recargables, logran dotar hasta 1,5 V. En cambio, en su faceta recargable este número decrece, llegando los 1,2 V. Sin muy usadas para diversos artefactos, como relojes, cronómetros, cámaras fotográficas, linternas pequeñas, etc. Muchos aparatos que tienen cierto tiempo circulando en el mercado las usan, pues las mismas fueron las primeras en ofrecerse comercialmente.

La variante de las pilas aaa

Ahora, para aclarar la diferencia entre pilas recargables aa y aaa, debemos que las segundas tienen su origen en la búsqueda de una fuente de energía para mecanismos de control remoto que son de menor tamaño y a la vez requieren ser más livianos.

Debido a lo antes dicho, este tipo de pila es más pequeña, ya que mide solamente 44,5 milímetros de largo, con un diámetro de 10,5 milímetros. Asimismo, cuanta con una capacidad de 1,5 V, es decir, la misma que ofrece la versión AA. En tal sentido, se deduce proviene únicamente del tamaño, pues el resto de sus características son similares a las de su formato de pilas predecesor.

Hoy en día ambos formatos se comercializan libremente en el mercado. Hasta finales de los años 90, dominaban el escenario de sistemas portátiles de energía para dispositivos electrónicos. Es con el auge de los celulares, que surgen las llamadas pilas “planas”, mismas que se diseñan para este tipo de aparatos de comunicación inalámbrica.

No obstante, fuera del orbe de los sistemas celulares, tanto las pilas a como la aa siguen dominando el intercambio mercantil. Por ello, muchos siguen preguntándose por la diferencia entre pilas recargables aa y aaa. En parte, esa pregunta ha sido respondida en las líneas precedentes, pero también es necesario aclarar que existe la variante de las llamadas pilas alcalinas.

Pilas alcalinas, una versión peculiar de las aa y las aaa

Se trata de pilas que obtienen su energía debido a la reacción química entre el zinc y el dióxido de magnesio. Además, usan hidróxido de potasio como electrolito. Vale decirse que tienen propiedades similares a las de las pilas convencionales, pero son mucho más económicas y tienen un tiempo de vida mucho menor

En otras palabras, las pilas alcalinas son “desechables”. Duran poco tiempo, pero a cambio de ello son económicas. Además, por sus propias características no son recargables. Por ello, si en algún establecimiento ofertan unas “pilas alcalinas recargables”, se trata de un producto falso, mal identificado o con intenciones de timar a los compradores.

Esta opción, pensada en economizar, empieza a tener competencia cuando surgen las pilas recargables. Las mismas no apuestan por una larga duración de la energía contenida en la pila, sino en que la misma se repone con ayuda de un equipo externo denominado cargados. Si bien son costosas en una primera inversión, luego son rentables

El surgimiento de los formatos recargables

Las primeras pilas recargables se fabrican en el llamado NiCd (Nickel Cadmiun). Son de corta vida, pues padecen el llamado efecto memoria, es decir, se tienden a quedar en cierto nivel de carga si no se usan continuamente. Por ello, además de su alto nivel contaminante, se han creado variaciones y alternativas para las mismas.

Cuando se pregunta por las diferencia entre pilas recargables aa y aaa hay que tener en cuenta que estas funcionan mejor si se elaboran en los denominados formatos MiMH (Niquel Metal Hydride) y la de Lion-Litio.  Ambos tienen diferencias importantes que es necesario explicar.

Las pilas recargables de NiMH son las mejores del mercado. Tienen larga duración, soportan mayor cantidad de ciclos de recarga y no son nocivas para el medio ambiente ni emiten sustancias tóxicas para los seres humanos. La mayor parte de las pilas recargables de alto target son manufacturadas bajo este patrón.

Por su parte, las de Lion-Litio acumulan todas las ventajas de las descritas en el párrafo anterior, pero su tiempo de vida es más corto, incluso más que las de NiCd. No obstante, son económicas y resultan idóneas para gente que necesitan una pila recargable de duración no demasiado extensa.

Volviendo al tema de la diferencia entre pilas recargables aa y aaa, hay que decir que entre ambas se mantienen los cambios de tamaño y de capacidad de voltaje. Las pilas aaa recargables son más pequeñas que las aa recargables.

En cuanto a su dotación de energía, hay que indicar que ambas alcanzan un máximo de 1,2 V, pues en sus procesos químicos externos se escapa algo de electricidad cuando se cargan y desconectan de la fuente que les suministra energía. Sin embargo, son altamente rendidoras y la menor potencia que ofrecen se compensa con el hecho de reusarlas sin inconvenientes.